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Evitar los lácteos debido a la intolerancia a la lactosa es innecesario

Evitar los lácteos debido a la intolerancia a la lactosa es innecesario

Evitar los lácteos debido a la intolerancia a la lactosa es innecesario y puede significar riesgos para la dieta y la salud, concluye el panel de la conferencia de desarrollo de consenso de los institutos nacionales de la salud.

WASHINGTON, DC (Marzo 1, 2010) — La gente podría evitar la leche y otros productos lácteos debido a preocupaciones acerca de la intolerancia a la lactosa, pero eliminar estos alimentos ricos en nutrientes no sólo podría resultar innecesario para manejar la condición– podría impactar la dieta y la salud, concluye un panel de expertos convocado por los Institutos Nacionales de La Salud (National Institutes of Health).

La Conferencia de Desarrollo de Consenso del NIH acerca de la Intolerancia a la Lactosa y la Salud convino en examinar la última investigación acerca de la intolerancia a la lactosa, las estrategias para manejar la condición y los resultados de salud de las dietas que excluyen alimentos lácteos. La lactosa es el azúcar natural de la leche y algunas personas carecen de la cantidad suficiente de la enzima necesaria para digerir la lactosa cómodamente.

Después de una profunda revisión de la evidencia científica, el panel del Consenso de la Conferencia de Desarrollo completó hoy un borrador de declaración de consenso que pretende corregir algunas de las percepciones erróneas más comunes acerca de la intolerancia a la lactosa, incluyendo la creencia de que los alimentos lácteos necesitan ser excluidos de la dieta.

Sin leche baja en grasa y descremada y sin productos lácteos en la dieta es difícil cubrir las necesidades nutritivas y los estudios disponibles sugieren que la gente intolerante a la lactosa puede tolerar por lo menos 12 gramos de lactosa (la cantidad que más o menos hay en un vaso de leche) sin presentar o presentando síntomas mínimos.

Además, volver a incluir lácteos en la dieta gradualmente puede ayudar a manejar los síntomas y ayudar a aquellos que han sido diagnosticados, a beneficiarse del paquete de nutrientes único contenido en los lácteos, que incluye calcio, vitamina D, proteína, potasio y otros nutrientes que son críticos para la salud de los huesos y mucho más.

Los expertos también sugieren tomar leche baja en grasa o descremada (regular o de sabores) con las comidas o un bocadillo, en vez de hacerlo con el estómago vacío, probar pequeñas porciones con frecuencia o comprar leche libre de lactosa o baja en lactosa–que contiene los mismos nutrientes que la leche regular. Los yogurts y los quesos duros (el panel sugiere cheddar, provolone y mozzarella) también pueden ser digeridos más fácilmente.

Conducido por los Institutos Nacionales de Salud desde 1977, el Programa de Desarrollo del Consenso es una evaluación imparcial e independiente de temas médicos complejos basada en la evidencia. El propósito es evaluar la evidencia científica disponible acerca de un tema médico y desarrollar una declaración que adelantará el entendimiento del asunto y ayudará a guiar el consejo dado por profesionales de la salud y dirigido al público.

La intolerancia a la lactosa es un tema que es frecuentemente incomprendido, según el Doctor Robert P. Heaney, un prominente investigador de la Universidad de Creighton que presentó al panel hallazgos acerca de resultados de salud a causa de la exclusión de lácteos en la dieta.

“Con las dietas modernas, eliminar los lácteos de la dieta-sin ninguna razón en absoluto- tendrá como resultado mal nutrición y consecuencias de salud a largo plazo” dijo Heaney.

Heaney dijo que las personas necesitan temprano en la vida un suministro constante de calcio, vitamina D y otros nutrientes de la leche formadores de huesos, para crear una base firme. Privar al cuerpo de estos nutrientes tiene el potencial de impactar la salud de los huesos a través de toda la vida. Adicionalmente, la leche baja en grasa y la descremada son la mejor fuente alimenticia de vitamina D, la cual ha sido relacionada con un rango creciente de beneficios de salud.

Se ha encontrado que los afroamericanos tienen consumos más bajos de vitamina D, lo cual es posible relacionar en parte, con sus preocupaciones acerca de la intolerancia a la lactosa.  Aún cuando tengas intolerancia a la lactosa – y posiblemente menos gente presenta síntomas de esta condición de lo que se creía anteriormente –es todavía importante encontrar maneras de incorporar la leche y productos lácteos en la dieta.

Ésta es la misma conclusión hecha por la Asociación Médica Nacional(National Medical Association), el grupo más grande de doctores afroamericanos en el país.  La NMA publicó su propia declaración  de políticas que alertaba a los afroamericanos de que podían estar en riesgo de sufrir deficiencia de nutrientes como resultado del bajo consumo de alimentos lácteos.

Estimados del Predominio de Intolerancia a la Lactosa

Aunque el panel concluyó que no hay suficiente evidencia para determinar un verdadero predominio de la condición, un nuevo estudio presentado ante la conferencia sugirió que el predominio de edad ajustada que reportan las personas puede ser tan bajo como el 12 por ciento de la población estadounidense, en promedio. Esta información reciente de una muestra de tres grupos étnicos a nivel nacional indicó que un 7.7 por ciento de europeo-americanos, 10.1 por ciento de hispanoamericanos y un 19.5 por ciento de afroamericanos actualmente se consideran  ellos mismos intolerantes a la lactosa.

Estas nuevas tasas de predominio reportadas contrastan con estimados más altos anteriormente basados en estudios acerca de la mala digestión de la lactosa que sobrevaloraron por amplios márgenes la proporción de personas que experimentaron síntomas después de consumir cantidades normales de alimentos lácteos.

Prevenir los Riesgos de Salud

Más allá de las recomendaciones del panel de los Institutos Nacionales de Salud, varias autoridades importantes de la salud están de acuerdo en que es crítico para las personas con intolerancia a la lactosa el consumir productos lácteos todos los días, para beneficiarse del perfil de nutrientes único de estos alimentos.

La Guía Dietética para los Estadounidenses (The Dietary Guidelines for Americans) invita a las personas con intolerancia a la lactosa a que prueben opciones de alimentos bajos en lactosa (tales como leche libre de lactosa, yogurt y quesos duros) para asegurarse de que obtengan los nutrientes importantes que se encuentran en los lácteos.

La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños con intolerancia a la lactosa sigan consumiendo alimentos lácteos para ayudar a alcanzar el calcio, la vitamina D, la proteína y los otros nutrientes necesarios, que son esenciales para la salud de los huesos y el crecimiento en general. El grupo advierte que la intolerancia a la lactosa no debe requerir el evitar alimentos lácteos.

Además, el Programa de Nutrición Suplementaria Especial para Mujeres (Special Supplemental Nutrition Program for Women), el Programa para Niños y Bebés (Infants and Children (WIC) program) recomiendan leche baja en lactosa o libre de lactosa como la primera opción antes que las opciones no lácteas, para aquellos con intolerancia a la lactosa.

Encuentra más recursos en www.NationalDairyCouncil.org